Conecta · Comprende · Transforma
Conectar, comprender y transformar no son etapas ni una fórmula. Son los principios y valores que inspiran nuestra forma de entender la psicología y el cambio.
Creemos que toda transformación comienza en un espacio seguro donde poder conectar con lo que nos ocurre. Continúa cuando podemos comprender nuestra historia, nuestras emociones y aquello que nos está pasando. Y cobra sentido cuando esa comprensión abre la posibilidad de generar cambios reales en nuestra vida.
Para hacer posible este recorrido, trabajamos desde cuatro pilares presentes en cada proceso terapéutico: escucha, mirada, movimiento y acompañamiento.
Así trabajamos en IM Psicología
Escucha, mirada, movimiento y acompañamiento dan forma a nuestra manera de entender y ejercer la psicología.
Son cuatro formas de estar presentes en terapia que nos permiten acercarnos a cada persona desde el respeto, la comprensión y la individualidad
ESCUCHA
MIRADA
MOVIMIENTO
ACOMPAÑAMIENTO
ESCUCHA
Antes de buscar respuestas, necesitamos escuchar.
Escuchar significa dar espacio a lo que la persona vive, siente y necesita expresar. Significa detenernos, sin juicios ni prisas, para comprender aquello que está ocurriendo y aquello que, quizá, lleva tiempo intentando ser escuchado.
Creamos un espacio seguro en el que puedas hablar desde la confianza y sentirte comprendido, poniendo palabras a lo que sucede para empezar a darle sentido.
MIRADA
No eres solo aquello que te preocupa ni aquello que te hace sufrir.
Tu historia, tus relaciones, tus experiencias, tus recursos, tus dificultades y el momento vital que atraviesas forman parte de una misma realidad.
Por eso, nuestra mirada busca ampliar la perspectiva y comprender a la persona en toda su complejidad. No nos centramos únicamente en lo que ocurre, sino también en cómo ha llegado a ocurrir, qué significado tiene para ti y qué lugar ocupa dentro de tu historia.
Porque comprender lo que vivimos también implica comprendernos a nosotros mismos.
MOVIMIENTO
Comprender es importante, pero comprender por sí solo no siempre es suficiente.
El cambio aparece cuando aquello que entendemos empieza a abrir nuevas posibilidades: nuevas formas de relacionarnos con nosotros mismos, con los demás y con aquello que nos ocurre.
Trabajamos para que la comprensión pueda convertirse en movimiento. En pequeños pasos, decisiones y formas diferentes de afrontar aquello que hoy genera malestar.
Sin forzar cambios ni perseguir soluciones rápidas, buscamos que cada avance sea posible, realista y coherente con tus necesidades.
ACOMPAÑAMIENTO
Ningún proceso terapéutico sigue exactamente el mismo camino.
Hay momentos de avance, momentos de duda y momentos en los que necesitamos detenernos. Acompañar significa estar ahí también en esos momentos.
Para nosotros, acompañar no es dirigir ni decidir por la otra persona qué camino debe seguir. Es construir juntos un espacio de confianza desde el que poder explorar, comprender y avanzar.
Respetamos el ritmo de cada persona y adaptamos el proceso a sus necesidades, manteniendo siempre una relación basada en la confianza, el respeto y el compromiso.
Cada proceso es diferente
No creemos en fórmulas cerradas ni en una única manera de entender el cambio.
Cada persona tiene una historia, unas circunstancias y unas necesidades diferentes. Por eso, tampoco entendemos la terapia como un recorrido idéntico para todos.
Nuestra forma de trabajar parte de quién eres, de lo que estás viviendo y de aquello que necesitas en este momento.
A partir de ahí, construimos contigo un proceso terapéutico que tenga sentido para ti y que esté orientado hacia tus propios objetivos.
Tu proceso empieza donde tú estás
No necesitas tenerlo todo claro para empezar.
Puedes llegar con una preocupación concreta, con la sensación de no saber qué está pasando o simplemente con la necesidad de entenderte mejor.
Sea cual sea tu punto de partida, podemos acompañarte a encontrar una forma de avanzar que tenga sentido para ti.
Respetando tu historia.
Atendiendo a tus necesidades.
A tu ritmo.
Porque el cambio no empieza cuando tienes todas las respuestas.
Empieza cuando encuentras un espacio en el que puedes empezar a comprenderte.
